Complejo Arqueológico El Brujo

Está ubicado en el valle Chicama, a 60 Km. de Trujillo. El Complejo Arqueológico está conformado por tres sitios arqueológicos: Huaca Cao Viejo, Huaca Partida y Huaca Prieta (construcción precerámica, 2500 a.C.)

 

HUACA CAO VIEJO

Los trabajos de investigación arqueológica se iniciaron en 1990, con el auspicio de la Fundación Wiese.

La Huaca Cao Viejo fue edificada por la cultura Moche, a partir del año 200 d.C. y fue abandonada hacia el año 650. El templo tenía la forma escalonada en sus cuatro lados. Consta de cuatro edificios superpuestos, como producto del enterramiento de los edificios más viejos. Posiblemente se hacía cuando se producían desastres, como lluvias torrenciales o terremotos. Durante su última ocupación, el templo alcanzó una altura de 30 m. y una base promedio de 120 m. por lado.

 

 

La única entrada se ubicaba en el lado norte. Este acceso conducía a la gran Plaza Ceremonial que tiene 140 metros de largo por 66 metros de ancho. Desde aquí una rampa permitía alcanzar la cima donde se ubicaba el altar.

Desde la plaza se puede ver la fachada escalonada donde se hallaron las primeras evidencias de relieves policromados. Los diseños representan a prisioneros desnudos con sogas en el cuello, danzarines que danzan cogidos de las manos y el Decapitador Arácnido que sostiene la cabeza de un prisionero.

 

 

En la esquina noreste se ubica un recinto de 4.10 metros por 3.40 metros de ancho y una altura de 3.20 metros. El muro externo oeste tiene la representación de 24 parejas de guerreros luchando uno frente al otro. En el muro norte está el diseño iconográfico más importante, conocido como “Tema Complejo”, considerado como un posible calendario ritual Moche. En este muro aparece representada una mujer que sostiene dos báculos, posiblemente se trate de la Señora de Cao, que fue encontrada con dos porras de cobre dorado.

 

EDIFICIOS DE HUACA CAO

PRIMER EDIFICIO (200 d.C.)

Es el edificio inicial Moche. Sus dimensiones habrían alcanzado 96 m. de largo por 76m. de ancho y una altura que no superó los 15 metros. En su lado norte se ubicaba la Plaza Ceremonial. En la parte interna del templo se encontraron de esta época columnas con diseños de peces.

 

SEGUNDO EDIFICIO (300 – 450 D.C.)

Durante el proceso de enterramiento del primer templo, se produce la muerte de la Señora de Cao. Sobre el área de la tumba se construyó un recinto decorado con diseños policromados.

 

 

De este periodo queda como evidencia un Patio Ceremonial de 32m. por 30 m. sus muros tienen diseños de rayas y del life o pez gato. En el recinto de esquina se representó al “Decapitador”, sosteniendo en la mano derecha un punzón y en la mano izquierda la cabeza de un prisionero. En el relleno que cubrió este edificio se halló una escultura de madera de 2.48 metros de alto, hecha en lúcumo (ahora está en el Museo de Cao).

 

 

TERCER EDIFICIO (450 – 550 D.C.)

Durante este periodo el edificio creció unos 7 metros de altura. En la fachada principal se han encontrado tres fases de decoración. En la primera fase se pintó la fachada de amarillo ocre; luego en la segunda fase cada escalón tuvo colores diferentes, blanco, rojo y amarillo. En la tercera fase se hicieron diseños en relieve: danzarines, el sacerdote con el tumi y un niño que va a ser sacrificado y peces estilizados pintados en rojo.

 

CUARTO EDIFICIO (550 – 650 D.C.)

Es el edificio más destruido. Durante esta etapa, la Plaza Ceremonial tuvo un pequeño recinto de esquina al nivel del piso, sin embargo, poco tiempo después el piso fue rellenado con unos 3 m. de material, quedando el recinto también cubierto. Se construyó entonces el actual recinto de esquina que tiene el muro del “Tema Complejo”. Se conservan también en la fachada los diseños de los prisioneros desnudos, los danzarines y la araña que sostiene el cuchillo o tumi.

 

DESPUÉS DE LOS MOCHES

Luego del abandono de los Moche el templo no perdió su función ceremonial. Los Lambayeques, utilizaron la plaza principal como un cementerio. Se han descubierto de esta época gran cantidad de momias enterradas en posición fetal. A la llegada de los españoles, existía una población numerosa, por tal motivo los sacerdotes dominicos construyeron sobre la antigua plaza una iglesia cristiana, cuyos restos han sobrevivido al paso del tiempo. Esta población fue afectada por un fuerte terremoto (1619), esto obligó a la gente a trasladarse hasta el sitio que actualmente ocupa el pueblo de Magdalena de Cao.

 

LA SEÑORA DE CAO

La Señora de Cao gobernó la sociedad Moche en el valle Chicama hacia el año 350 d.C. Su tumba fue descubierta el año 2006, por un grupo de arqueólogos peruanos, dirigidos por Régulo Franco Jordan.

Las dimensiones de la tumba son de 3.30 m. por 1.45 m. A la entrada se encontró un ceramio con la representación de un búho, de estilo Gallinazo. El proceso de análisis y desenfardelamiento duró seis meses. El fardo medía 1.81 de largo por 75 cm. de ancho y 42 cm. de alto, su peso se calcula en 120 kilos. Estaba conformado por 26 capas o envoltorios de textiles. Una de las telas tenías más 70 metros de largo y daba 48 vueltas sobre el cuerpo de la Señora de Cao. Su rostro estaba cubierto con un plato de cobre dorado.

 

 

Junto al fardo se encontraron 11 ceramios, 4 de estilo Gallinazo y 7 Moche Temprano.

Dentro del fardo se hallaron 44 narigueras, 2 porras de madera cubiertas con láminas de cobre dorado, 4 coronas, 15 collares (oro, cobre y piedras semi-preciosas), sartas de aretes con incrustaciones de turquesas y 23 estólicas de cobre dorado.

 

 

Una de las coronas tiene dos bandas alargadas, muy similar a la que aparece en la iconografía moche, asociada con un personaje del mismo rango que el Señor de Sipán. Por tal razón, Régulo Franco sostiene que este personaje sería la Señora de Cao.

Su edad fue de 25 a 30 años, tenía 1.48 m. de estatura y usaba el pelo con trenzas. Al morir, su cuerpo fue cubierto con cinabrio (sulfuro de mercurio). Sus brazos y manos conservan tatuajes con representación de serpientes y arañas. Junto a la señora se encontró los restos de una joven de 15 años con una soguilla de junco en el cuello.